lunes, 25 de noviembre de 2013

La parte más bonita del día es cuando me pierdo en tu cuarto. Y es que mentiría si dijera que no te echo de menos cuando me faltas más de dos días. Lo bonito de las costumbres es que son para mucho tiempo y yo solo espero que los días en tu casa con esas peleas en el sofá y las mariposas en el estomago sean mi nueva costumbre. 

Porque he aprendido a quererte aunque tu creías que no lo lograría. 

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